Documentar las actuaciones
Interesan los registros de asistencia, los procedimientos realizados y la secuencia del episodio. Cuando falta información, conviene solicitarla antes de interpretar una lesión como prueba de un hecho anterior. La correspondencia entre localización, características y actuaciones se valora de forma razonada, con conocimiento especializado cuando la cuestión lo requiera.
Evitar atribuciones por exclusión simple
Que una lesión pueda ser compatible con una maniobra no demuestra que necesariamente proceda de ella. A la inversa, su presencia no acredita por sí sola una agresión. El informe debe explicar qué datos apoyan cada hipótesis y si existen elementos que permitan diferenciarlas. Si no los hay, la incertidumbre debe conservarse en la conclusión.
Qué conviene revisar
- Registro completo de reanimación
- Descripción y fotografías autorizadas
- Momento de observación de cada lesión
Una cuestión frecuente
¿Puede distinguirse siempre una lesión asistencial de otra previa?
No siempre. La posibilidad depende de sus características, del material disponible y de los antecedentes. Puede ser necesario integrar varias fuentes y aun así mantener límites. La revisión debe evitar una clasificación categórica cuando los datos solo permiten hablar de compatibilidad.
Fuentes y referencias para ampliar
- Ley 41/2002: documentación clínica y acceso
- Ley de Enjuiciamiento Criminal: autopsia y prueba pericial
- Ley 29/1980, de autopsias clínicas
Compruebe la redacción aplicable a la fecha de los hechos y las particularidades del procedimiento.
