Conocer la exposición
Interesa cómo se manifiestan las discusiones, qué información reciben los hijos y qué cambios se observan en sus actividades. Los relatos de cada adulto pueden ofrecer perspectivas distintas y deben contrastarse. La intensidad del conflicto no permite por sí sola explicar todas las dificultades del menor.
Distinguir situaciones
No todo desacuerdo es violencia, y una situación de violencia no debe diluirse bajo una etiqueta de conflicto mutuo. El informe necesita atender a diferencias de conducta, poder y riesgo cuando existan datos relevantes. Las propuestas deben responder a necesidades identificadas y respetar las medidas judiciales vigentes.
Qué conviene revisar
- Conductas concretas de exposición
- Cambios observados en los hijos
- Medidas vigentes y fuentes independientes
Una cuestión frecuente
¿Debe el menor explicar quién tiene razón?
La evaluación no debería colocarlo como árbitro del litigio. Su experiencia y necesidades pueden escucharse con una comunicación adecuada, sin pedirle que resuelva cuestiones jurídicas ni asumir que su bienestar depende de respaldar la versión de uno de los adultos.
Fuentes y referencias para ampliar
- Código Civil: relaciones familiares
- Ley de Enjuiciamiento Civil: prueba pericial
- Guía profesional de evaluación forense en procesos de familia
Compruebe la redacción aplicable a la fecha de los hechos y las particularidades del procedimiento.
